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Un truco de magia.

"Yo no sé que canción sonará 
cuando te vuelva a encontrar"

Dicen que aquellos que creen en la magia están destinados a encontrarla. Dicen que quien la posee, no necesita de trucos, de hecho la magia no tiene trucos, por la simple razón de que todos sabemos que sí los tiene. La magia consiste en creer en uno mismo, porque si esto sucede, cualquier cosa después es posible. Dicen que hay un truco de magia, para mí el más bonito del mundo, uno que consiste en hacer que alguien cierre los ojos, darle un beso de amor y tacha tachan: aparecen mariposas en su estómago. Magia es pedir un deseo con toda el alma y dejar que todo fluya, porque si has puesto todo el corazón en ese deseo un día, cuando menos te lo esperas, sucede.

Otros se limitan a decir que la magia es simplemente una ciencia que aún no alcanzamos a entender, mientras muchos otros aseguran que el que no cree en ella nunca la encontrará. Yo, sin embargo creo que la magia es un extraño puente que une lo invisible de lo visible, como ya dijeron antes que yo; la magia simplemente es todo aquello que hace latir a un corazón.

Magia es ese hilo rojo invisible que conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o  circunstancias. Un hilo que puede alargarse o enredarse, pero nunca romperse aunque pudiera parecer a veces.

Sin título

Todos tenemos nuestros hilos. Esas hebras que hilvanan nuestras vidas y que están unidas a otras por cordones más finos, más visibles o menos imperceptibles. Mis hilos son de mil colores, estoy segura. Hilos que tejieron costuras, delicadas unas, burdas otras muchas. Sin embargo de todos los hilos que poseo, invisibles para todos menos para mí, existe uno: el más importante. Un hilo de seda. El hilo del que si tiras, me desbarato y me hago nada. El hilo que no quiero cortar, el hilo que sujeto durante las noches mientras duermo.

Dicen que si alguien se aleja, hay que dejarlo marchar ya que nuestros destinos no estarán atados a los que se quisieron ir. El hecho de partir no los convierte en malas personas, sino en parte de tu vida que tocaron su fin. Extraña palabra esa que se escribe con tan solo tres letras y que suena tan contundente como un golpe seco sobre la mesa.

Sin título

Yo no creo todo lo que dicen, ni creo en todo lo que leo, a veces me lo creo todo y a veces dejo de creer en nada. Pero tengo mi puente, ese que me lleva de lo invisible a lo visible y viceversa. Un puente que puedo atravesar descalza y con los ojos cerrados porque es precisamente siguiendo ese hilo. El hilo que permite la magia de un pensamiento, de miles de ellos, el que nos mantiene unidos de manera invisible, el que impide que se escriba la palabra fin, el que no permite ese golpe seco sobre la mesa.

Y tú, ¿con qué hilos hilvanas tu vida?

 

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