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¿ Por qué escribo ?

"El ignorante afirma, el sabio duda y reflexiona."
Y algunos escribimos.

Conforme va pasando el tiempo te percatas de que esto no lo haces por hacer, que ya no es un simple hobbie sino una motivación y algo que necesitas en tu día a día. Además esta pasión, esta necesidad, llámala como quieras, te enriquece. Y te das cuenta de que te construye como persona, conoces a gente parecida a ti, o al menos con una misma inquietud y eso, eso es muy gratificante.

Ya han sido muchas las personas que me han formulado esta pregunta:

“¿Por qué escribes?”

Así que voy a tomarme el tiempo necesario para responderla.

Escribo porque soy diferente, escribo para ser diferente. Empecé a escribir porque era y soy una persona hermética, me cuesta mucho abrirme o simplemente contar lo que me pasa a un amigo. Así que desde hace un tiempo mis mejores amigos son un papel y un bolígrafo.

Siempre he leído libros, y antes de que supiera leer, mi madre me leía cuentos y me contaba historias que yo entendía a medias.

Quería escribir para robarle la máquina de escribir a mi padre, la cual cuidaba con esmero y no nos dejaba tocar, una Olivetti gigante con forma de ballena.

En efecto estas ganas de escribir se despertaron hace unos cuantos año atrás.

Así que me atreveré a decir que escribo porque tengo miedo: antes cuando tenía miedo me metía debajo de la cama o me tapaba con las sábanas hasta arriba, creyendo que nada ni nadie podría hacerme nada malo. Con el tiempo aprendes (y escribes) que los males y los daños vienen en todos los tamaños e intensidades y que esconderse es de cobardes. Al miedo hay que mirarlo siempre de frente y a los ojos.

Escribo para imponer mi versión de los hechos y dejar constancia algún día de quién fui yo. Escribo por envidia. Escribo por fascinación. Escribo para ser feliz. Escribo para saber cómo escribo. Escribo para que se publique lo que escribo. Escribo para seducir. Escribo para ser apreciada. Escribo para existir. Escribo para ser visible. Escribo para enternder(me) mi caos personal. Escribo para despertarme cada día en un lugar del mundo. Escribo para llegar al alma de alguien y tocarle por dentro, removerle, ayudarle o llenarle. Escribo para seguir viva. Escribo para no matarme. Escribo para saber lo que pienso. Escribo para mentir. Escribo porque soy feliz. Escribo para pedir perdón. Escribo para no pedir perdón. Escribo porque cuando escribo no vivo. Escribo para vivir más tiempo.  Escribo porque quiero dar mi versión de la historia. Escribo porque en mi escritura sólo mando yo. Escribo porque soy vanidosa. Escribo para perder el sentido. Escribo porque busco el sentido. Escribo como el cultivador de champiñones: con los pies enterrados en mierda y con la certeza de que el producto no es un manjar. Escribo como el pescador de un barco congelador. Escribo para respirar. Escribo para encontrar mi paz interior. Escribo para mirar todo y todo el tiempo. Escribo para recordar. Para recordarme. Para volver a alcanzar ese estado febril. Febril y fabril. Escribo por insatisfacción. Escribo por venganza. Escribo por remordimiento. Escribo para confesar mis pecados. Escribo para esconder mi vergüenza. Escribo para reírme. Escribo porque me da miedo el fuego y sólo mis palabras son capaces de quemarme. Escribo para hablar conmigo misma. Escribo para viajar y revivir momentos y ciudades.

Escribo para dejar constancia

de que yo viví y existí.

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