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PASADO & PRESENTE

El tiempo, ¿qué es el tiempo? 
No hay pasado ni futuro.
La existencia es solo presente.
Cada grano de segundo fluye en el tiempo.

"Nunca es demasiado tarde para comerte la vida, 
el pasado ya se fue y el presente camina a tu lado."


Hoy me han insinuado que mi bolso era lo más parecido a una papelera de reciclaje, y sí, esa persona estaba en lo cierto. Colecciono papeles y tickets de compra en los cuales escribo cada vez que lo necesito.

Hace poco descubrí que esto de escribir me venía desde que era pequeña tras encontrar cartas con mis compis de clase, mi diario o una redacción en la cual relataba convencida y con certeza cómo sería de mayor. La verdad que encontrarte con estas cosas, para mí, es como encontrar un tesoro.

Me hizo gracia ver como hay cosas de mí que no han cambiado en absoluto, pero lo que me imaginaba ser de mayor dista mucho de lo que realmente soy. Por eso, pequeña Cristina de diez años te escribo esta carta de mí para mí con unos cuantos años más.

Sin título

Querida Cristina,

La vida ha pasado demasiado rápido, casi más de doce años de aquella carta que escribías mientras merendabas un bocadillo de nocilla de la abuela y veías la telenovela de Maria Clara. Te voy a contar quién soy ahora, casi una desconocida comparada con quien tú imaginabas.

Acabé el cole sabiéndome las tablas de multiplicar de ‘’pe a pa’’, Don Germán cuando me ve por la calle me sonríe, supongo que él también se acordará de aquella tabla del 9 que tantos recreos me robaba y tanto se me atragantaba. Fui al instituto y a la universidad y hace unos cuantos meses empecé a trabajar. He vivido en diferentes países, he viajado mucho y he conocido a gente de diferentes nacionalidades, en resumen, no he parado de alimentarme de experiencias extraordinarias.

Al final, y espero no decepcionarte, no soy astronauta, con los años descubrí que los semicírculos con los que jugábamos Víctor y yo en el recreo, no nos iban a acercar a la Luna.

Me quedé a las puertas de ser periodista. Todavía conservo los periódicos que tú misma creabas con kilos y kilos de purpurina. Finalmente decidí estudiar turismo, sentía que el mundo se abría a mis pies y poco a poco empecé a tener pasiones.

He viajado mucho, ¿sabes? Empecé en 2010 a cambiar de casa cada verano, a trabajar y a conocer a gente estupenda que a día de hoy me siguen acompañando. También he de decirte que todas las historias que la abuela contaba de Francia mientras veíamos cine de barrio y hacíamos magdalenas, las pude vivir en primera persona porque tuve el valor de irme allí a vivir, a buscarme la vida y un futuro mejor.

España ha cambiado mucho, ya no usamos ni la misma moneda. Estamos sufriendo una crisis económica horrible que nos ha afectado a todos y nos ha obligado a apretarnos el cinturón en todo. A ti que te encantaba dar lo que te sobraba de las 500 pesetas cuando ibas a comprarte chucherías al mendigo de la puerta de la iglesia, ahora lo tendrías que hacer cada 20 metros en una calle en Zaragoza o en cualquier ciudad del país.

He cambiado bastante mi forma de ser, ya no soy tan miedosa, por el contrario me he vuelto muy impulsiva y nada me da miedo, sigo siendo bastante cabezota y segura de mí misma, como siempre. Tengo mucho genio y ya no soy una ‘’puncilla’’ con mi hermano, ya no me da calmantes vitaminados y no nos peleamos, supongo que ya he madurado en ese aspecto, y ahora daría la vida por él, mientras que tú en tus tiempo, lo hubieses matado. ¡ Anda, pues si que he cambiado!

Me he vuelto muy realista, ya no soy tan soñadora y me auto exijo demasiado, no sé si este último cambio ha sido para bien.

Físicamente no tengo nada que ver, desde que mamá no me corta el pelo ‘’a lo champiñón’’ y me depilo las cejas, parezco hasta más guapa. El acné también ha desaparecido.

Como ya te he dicho, no soy astronauta, ni trabajo de lo que estudié pero estoy contenta.

Acabo de cumplir los 22 años y me sigo sintiendo una niña. Ahora empiezo a encontrar la estabilidad en mi vida y el orden, aunque salgo más que nunca. No estoy casada, ni llevo idea de ello, el amor me ha jugado malas pasadas y siempre reniego sobre este tema. Tengo amigas que tienen una vida más similar a la que tú creías que sería la mía hoy en día.

Lo peor que me ha pasado en este tiempo y lo que más me está costando superar es que la abuela nos dejó para siempre. Nadie lo esperaba. Yo acababa de aterrizar en Tenerife cuando recibí una horrible llamada acompañada de esa desagradable noticia. Seguro que tú tampoco te lo imaginabas, ya que siempre creías que ella iba a tener una vida infinita. Me acuerdo muchas veces al día de ella, y estoy segura de que ella es ese ángel que nos protege a los cuatro de todo.

Mamá cayó enferma, ahora es una mamá diferente pero muy feliz. Sigue como siempre, riñéndome y llevándome la contraria en todo. Lo mejor es que ya no me echa litros y litros de colonia nenuco.

Ahora ya no quedamos en el Zaragozano los domingos, descubrimos la fiesta hasta altas horas de la mañana y los domingos los pasamos de resaca. Resaca, creo que no sabes ni lo que es. Ya no hablamos por el Messenger, lo hacemos por whatsapp, tenemos internet en el móvil y estamos perdiendo una de las mejores costumbres y por la que estoy escribiendo este texto, las cartas.

Los chicos no vienen en un caballo blanco como tú imaginabas, ahora los chicos no son príncipes, al igual que muchas chicas no son princesas. Las nuevas tecnologías de las que te he hablado antes han destruido muchas cosas, hasta matrimonios.

A penas veo la tele, tan sólo los partidos de fútbol, sigo tan culé como siempre. Escribo mucho, leo más y estoy pensando en comprarme una cámara réflex y aprender fotografía. Ya ves, en lo de las fotos tampoco he cambiado.

Somos cinco en la familia, tenemos un perro. Sí, ese perro que siempre deseaste forma parte de nuestras vidas desde hace dos años. Es puro amor, te encantaría.

Y bueno, voy a ir terminando, la verdad que sí, soy toda una mujer, ha pasado el tiempo y sí he cambiado. Ahora mi caligrafía es mejor, me ha costado mucho entender lo que escribías en esa redacción.

Debes saber que he sido muy feliz todo este tiempo, he disfrutado mucho, no he desaprovechado ni un instante de mi vida. Me encanta sonreír cuando echo la vista atrás y tengo tantos y tan bonitos recuerdos.

No sé qué será de mi de aquí a diez años, por ello no quiero planear nada porque podemos imaginar una cosa y al final nos convertimos en otra.

Espero que estés contenta de mi evolución y también espero no haberte decepcionado.

Fdo: La Cristina de los 22 años.

 

  • miriam

    Este texto se merece un comentario en el que te de mi enhorabuena querida Cristina. Me ha encantado y si no fuera porque voy en el autobús, una lágrima o dos me hubieran caído, me has logrado emocionar. Yo tampoco pensaba ser como soy a los 10 años…. Ya ves. … Pensaba ser peluquera o veterinaria y estar ya casi casada si….. Mucho difiere a la realidad.

    Enero 16, 2015 at 4:02 pm Responder

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