Arriba

YA.

Últimamente vivo bajo una presión de horas fuera de lo común (en mí misma). Parezco un reloj, y nunca mejor dicho, a la una se come, a las cuatro se merienda, a las 9 se cena, a las 8 de la mañana se desayuna y a las 11 se almuerza. Con esto me he dado cuenta de que mi anterior vida era un auténtico desorden y empiezo a entender de que mi reloj no iba a la misma hora que el reloj del resto del mundo. Tenía todo al revés pero mantenía en pie mis teorías y mis valores. Estoy haciéndome amiga de una vida responsable, con obligaciones y horarios. Algo parecido me pasa con las personas, hay personas que tienen su...

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