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Make it count.

Si has de aferrarte a algo. Aférrate a ti mismo.

Vivimos en un mundo en el cual olvidamos las cosas importantes y damos más valor a lo que deberíamos considerar como secundario. Seguimos unos estereotipos marcados por una caja tonta y unas modas que crean un ambiente de infelicidad y superficialidad en la sociedad.

No importa de dónde vengas, quién seas o lo que hagas. No importa a qué te dediques o lo que estudies. Tampoco importa tu color de ojos ni el perfume que uses. Si eres más o menos alto, más o menos inteligente, más o menos guapo.

Importa que en tu paso por la vida, por esta vida, hagas algo que cuente.

Hagas algo que merezca la pena y pongas todo tu coraje, valor y corazón en ello. Porque los más satisfactorio que hay es darse cuenta de que lo que has hecho ha sido con tus dos manos, con tu persona y constancia, y no siguiendo al rebaño.

Todo el mundo trata de realizar algo grande, sin darse cuenta de que la vida se compone de cosas pequeñas. Por ello, dejo mil maneras ( simples) de vivir. Ya no hay excusa que valga para decir que la vida es difícil.

Una con amor, ganas y tu mejor sonrisa.

Cuando termines de soñar tu vida,

solo te queda hacerla realidad.

 

Dos con tus pies.

Corre tanto como puedas,

ve andando a todos sitios

y mantén activa siempre tu circulación.

 

Tres sin whastApp.

 

Cuatro con humor.

Ríete de ti mismo cada día.

Los demás perderán interés en reírse de ti.

 

Cinco con energía.

No huyas del sol y evita la sombra.

 

Seis con cha-cha-chá.

Da ritmo a tus días.

¡Las caderas se mueven!

 

Siete con hache.

Hache de honestidad.

Si eres fiel contigo mismo, te felicito.

 

Ocho con chocolate.

Olvídate de la estúpida báscula

y dale a tu cuerpo alegría Macarena.

 

Nueve con pasión.

Sáltate las normas,

corre riesgos,

y dale una patada a la monotonía.

 

Diez sin miedos.

Al menos en tus sueños,

es algo para memos.

 

Del once al noventa y nueve, tenemos ochenta y ocho maneras de decir “Te quiero” (aunque posiblemente hayan más).

Cien con un pasaporte para recorrer el mundo. Doscientas formas de hacer el amor,trescientas canciones que escuchar. Cuatrocientas citas en París, quinientas noches de confesiones a la luna y seiscientas mañanas sin dormir. Setecientas veces que lo intentaste y cuando llegó la ochocientas lo conseguiste. Novecientas maneras de besar…

Y la número mil te la dejo a ti. Para que encuentres tu mejor manera de vivir.

No seáis actores pasivos de vuestras vidas, escribid el guión de la película que dicen que se ve cuando la muerte nos alcanza.

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