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COURAGE

"Una fuerza enorme está en nosotros mismos, 
 la sencillez de lo sencillo, 
 donde las luchas son inútiles, 
 es más fuerte que una muerte incomprensible."


Cuántas veces hemos deseado borrar un día, un instante, un momento, hasta un año de nuestras vidas. Borrarlo todo y vaciar nuestra memoria.
Cuántas veces deseamos volver a ser niños, vivir todo de nuevo, recuperar lo que se fue o dejar que el tiempo ponga las cosas en su lugar.

Algunos simplemente no esperan nada del tiempo. Da lo mismo regresar o avanzar, simplemente renuncian a que el tiempo continúe su paso y se marchan con lágrimas y un largo adiós.

Si deseáramos en algún momento perder completamente la memoria y plegarnos por ejemplo a la frase “comenzar de nuevo” ¿cuántas cosas perderíamos?

Serían como aquellas cosas que se extravían accidentalmente en una mudanza y luego se extrañan. Perderíamos el calor del primer beso y la sensación de aquel amanecer que fue perfecto. La nostalgia por amores pasados y la inocencia con la que nos entregamos a lo desconocido esa primera vez.

Quedarían atrás los amigos que iban a ser eternos, las cartas que nos hicieron llorar, la primera o última vez que vimos a un gran amor, los brazos más cálidos, el día que pensamos que se iba a caer el mundo, el dolor más fuerte, la sonrisa más esperanzadora, el nacimiento del sentimiento más puro.

¿En realidad comenzamos una vida nueva o matamos otra llena de bellos recuerdos? Dejamos una vida y un presente que nos da infinitas oportunidades para soñar con un futuro perfecto que no existe o un pedazo de cielo donde no sabemos que nos espera.

A veces es necesario alejarse. Correr en la dirección opuesta y romper las cadenas que una misma se ha creado y que tanto aprisionan. Desnudarse física y moralmente y sentarse. Sentirse. Solo así una persona adquiere la suficiente perspectiva para ver que lo que duele y turba no depende realmente del contexto en el que se encuentre, si no del contexto en el que haya decidido encontrarse.

Ha sido duro el camino pero ahora, con las mejillas doloridas y a ras de suelo, los sueños vuelven a convertirse en algo alcanzable. Levantarse y caminar es cuestión de elección propia. No hay nadie más. Solo tú persona. Y solo es ella la única capaz de dar o quitar la fuerza necesaria para subir el siguiente escalón.

A veces es fácil sentir que eres el único del mundo que está luchando, que está frustrado, o insatisfecho, o quedándose atrás. Pero ese sentimiento es mentira.
Y si aguantas, si encuentras el coraje para enfrentarte a todo otro día más algo o alguien te encontrará y hará que las cosas mejoren. Porque todos necesitamos un poco de ayuda a veces. Alguien que nos ayude a escuchar la música del mundo. Para recordarnos que no siempre será así.

Por ello, todo lo que tienes que hacer es ponerte los cascos, tirarte al suelo, y escuchar el CD de tu vida. Canción tras canción, no puedes saltarte ninguna, todas han pasado, y de una forma u otra servirán para seguir adelante. No te arrepientas, no te juzgues, se quién eres. Y no hay nada mejor para el mundo. Pausa, rebobinar, play, y más y más aún. Nunca pares la música, no dejes de descubrir sonidos para lograr explicar el caos que tienes dentro.
Y si te sale una lágrima cuando lo escuchas, no tengas miedo, es como la lágrima de un fan cuando escucha su canción preferida.

 
 

  • Roberto

    La vida es una regresión,continua,.. ojala fuera capaz de recordar cada uno de esos instantes, que nos forjan como personas, una vez leí que los una de las cosas más difíciles para las personas es no reaccionar igual a los mismos estímulos, pues permíteme ser mi nuevo yo y tu nuevo tu,.. brújulas que buscan sonrisas perdidas…

    grandes maestros nos enseñaron – “El valor de la taza esta en su vacuidad.”

    Suerte en la aventura de la vida, sin miedo durante y ante sus consecuencias,

    Febrero 11, 2015 at 6:56 pm Responder

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