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Chance

 

Desde siempre, el ser humano ha estado en constante búsqueda de respuestas. Y el término suerte, no es más que la necesidad de establecer un orden. Necesitamos entender por qué del caos de nuestras vistas, por qué lo que antes era fácil ahora no lo es tanto. Y recurrimos a lamentarnos y maldecir a la mala suerte, cuando no somos conscientes de que esa palabra, es tan solo un término que ocupa un pequeño espacio en el diccionario de la RAE. Pero si lo haces tuyo y crees en ella, puede ser muy peligroso.
No existe la suerte. No existe un número mágico que hará que tu vida sea maravillosa. Tampoco creas que por ser Aries, hoy tendrás suerte en el amor y andarás un poco flojo de salud. No por poner velas amarillas atraerás a la suerte, ni por rezar veinte padres nuestros antes de dormir, mañana te tocará la lotería. Tampoco te gastes dinero en comprar una figurita en forma de búho y no te unas a la inútil búsqueda del trébol de cuatro hojas porque pienses que con ello, tendrás suerte. Tonterías y más tonterías, a las que mucha gente vive aferrada esperando a que el Mago Merlin toque el timbre de sus casas, o en estos tiempos, te envíe un whastApp y te anuncie ganador de un fantástico premio valorado en “toda la suerte del mundo”. ¡DESPIERTA!

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